El pasado 25 de marzo, un tribunal de apelaciones del Poder Judicial de Trinidad y Tobago revocó el fallo de 2018 que despenalizaba las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo en el país. Con esta revocación, el Estado trinitense vuelve a penalizar las relaciones entre personas gais y lesbianas hasta con cinco años en prisión.
En 2017, el activista LGBTQ+ de Trinidad y Tobago, Jason Jones, impugnó los artículos 13 y 16 de la Ley de Delitos Sexuales de Trinidad y Tobago señalándolos de inconstitucionales. Jones argumentó que la Ley infringía su derecho a la privacidad y a la libertad de pensamiento y expresión y contravenía sus derechos humanos. En respuesta a la demanda, el juez del Tribunal Superior, Devindra Rampersad, declaró inconstitucionales los artículos al año siguiente.

Sin embargo, el gobierno del país apeló el fallo de Rampersad y, después de un largo proceso legal, los jueces del Tribunal de Apelaciones Nolan Bereaux y Charmaine Pemberton revocaron el fallo el 25 de marzo de 2025. Según se dio a conocer en medios locales, el juez Vasheist Kokaram discrepó de la decisión de sus compañeros juzgadores.
Tras conocerse la noticia, Jones, que actualmente reside en el Reino Unido, compartió un comunicado en redes sociales: “Como ciudadano LGBTQ+ de Trinidad y Tobago, esta sentencia regresiva ha roto mi contrato como ciudadano de Trinidad y Tobago y me convierte, una vez más, en un delincuente sin arresto ante la ley. El Tribunal de Apelaciones de Trinidad y Tobago ha puesto en la mira a las personas LGBTQIA+ y nos ha convertido en ciudadanos de clase baja en nuestro propio país”.
La resolución judicial de Trinidad y Tobago está en línea con una tendencia internacional hacia políticas conservadoras de países como Estados Unidos, Argentina, Hungría, entre otros. Sin embargo, es un giro en contra de la tendencia en la región del Caribe. En los últimos años, países como Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, Barbados y Dominica despenalizaron las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo.
Otros países del Caribe que mantienen leyes homofóbicas son Jamaica y San Vicente y las Granadinas. En 2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió un fallo que dictaminó que Jamaica debía derogar su ley de sodomía de la época colonial. No obstante, en 2023, la Corte Suprema de Jamaica falló en contra de un hombre gay que impugnó esa ley. Por su parte, un juez del Tribunal Supremo de San Vicente y las Granadinas también desestimó dos casos que impugnaban las leyes de sodomía en el país.
Jones también afirmó en su declaración en redes que ejercerá su derecho de apelación y llevará este asunto ante el Consejo Privado, un tribunal de apelaciones para los territorios británicos que también puede considerar casos de países de la Commonwealth. Esto se debe a que, aunque Trinidad y Tobago tiene autonomía de la corona británica, el país sigue formando parte de la Commonwealth. “Espero que se haga justicia y que estas atroces leyes discriminatorias, legado del colonialismo británico, sean derogadas por los tribunales británicos”, declaró Jones.
