El pasado fin de semana, durante la promoción de su última película” Wicked: For Good”, Jonathan Bailey habló con el medio británico Sky News sobre su organización benéfica “Just Like Us” que actualmente trabajar con jóvenes LGBTQ+ que cursan la educación básica. En la conversación, el actor defendió la importancia de trabajar con la juventud con base en su propia experiencia: “Es algo que me habría beneficiado enormemente de joven”.
El actor compartió que su experiencia como un niño gay en la escuela fue complicada: “En varios momentos de mi vida sentí miedo, soledad y una profunda limitación […] Lo viví todo. Desde muy pronto me di cuenta de que algo muy específico y claro sobre quién yo era no era seguro ni celebrado. Se sentía como una camisa de fuerza”.
La entrevista también reveló que, con base en encuestas realizadas a miles de alumnos en escuelas del Reino Unido, Just Like Us descubrió que los estudiantes LGBTQ+ de entre 11 y 18 años tienen el doble de probabilidades de sufrir ansiedad, depresión y acoso escolar y que solo la mitad se sienten seguros en su día a día en la escuela. “Queremos que todos los jóvenes tengan las mejores oportunidades en la escuela. Creemos que contar con empatía y comprensión puede mejorar la inteligencia emocional y, para los jóvenes LGBTQ+, esta es una cuestión de vida o muerte”, añadió.
El actor británico que ha roto estereotipos en Hollywood sobre ser un actor gay en papeles de galanes heterosexuales abordó las inseguridades profesionales asociadas a no sentirse acogido y seguro en su espacio escolar, además de crecer rodeado de prejuicios e inseguridades asociados a ser un actor abiertamente gay en la industria del cine y la televisión. Afirmó que considera que la educación puede ser la clave para superar muchas limitaciones como estas.
Sin embargo, Jonathan también reconoció: “Esto [crecer con inseguridades] va más allá de la sexualidad; incluye a tu gente, clase social, procedencia. A todos nos imponen narrativas limitantes de las que debemos liberarnos. Yo pensaba que no solo no podría interpretar este tipo de papeles [heterosexuales] por mi sexualidad, sino que tampoco podría hacer Shakespeare porque no estudié teatro”.
Al responder una pregunta sobre el papel de las escuelas y la educación pública en el Reino Unido y si estas deberían hacer más para lograr una concienciación, Jonathan comentó: “Los recursos [en educación] se están reduciendo drásticamente y es muy preocupante. El problema es que las conversaciones tan importantes que Just Like Us lleva a las escuelas [eventualmente] se van a terminar y eso es realmente triste. Yo no soy la persona indicada para encontrar soluciones, solo puedo aportar mi granito de arena”.
Finalmente, el actor fue cuestionado sobre su opinión acerca de las personas y organizaciones que están tratando de boicotear las películas de Wicked con el argumento de que están “normalizando el estilo de vida LGBTQ+” ante los niños. El actor se limitó a responder “Ni siquiera los identifico; lo que es importante para mí es cómo puedo hablar con el pequeño Johnny en medio de todo esto. Estoy encantado de vivir en una época en la que puedo interpretar al Príncipe Winkie y en la que Just Like Us está haciendo el extraordinario trabajo que está haciendo.”
