Ricky Martin considera que la lucha del colectivo LGBTQ+ en Palm Royale sigue vigente en la actualidad 

En una entrevista realizada la semana pasada con el medio de noticias EFE Ricky Martin afirmó que el personaje que interpreta en la serie de Apple TV “Palm Royale” le permitió profundizar en los conflictos de identidad y aceptación que aún atraviesa la comunidad LGTBQ+. De acuerdo con el cantante, aunque la historia se desarrolla en los años sesenta, “los hombres de hoy siguen enfrentando las mismas emociones y luchas”. 

La serie, que la semana pasada estrenó su segunda temporada, sigue la vida de Maxine Dellacorte-Simmons (Kristen Wiig), una desconocida que se esfuerza por alcanzar un lugar en la alta sociedad de Palm Beach, Florida, a través del club de campo más exclusivo de la ciudad, el Palm Royale. La serie está ambientada en 1969 y aborda los vicios de la sociedad conservadora de la época como la obsesión por guardar las apariencias, la codicia y la ambición de poder.

En Palm Royale, Ricky interpreta a Robert Diaz, un mesero del club que se ve envuelto en las intrigas de la élite económica que frecuenta el club, mientras lidia con su identidad sexual oculta, su pasado como veterano de guerra y la búsqueda de aceptación y pertenencia. Robert muestra una lealtad profunda hacia Maxime, con quien también conecta a través de la búsqueda de mantener una imagen y conseguir estatus. 

Fuente: Apple TV

El cantante de 53 años confesó que, aunque la creadora de la serie, Abe Sylvia, le ha dicho de forma graciosa que todos los personajes de la serie están un poco locos, él no cree que Robert lo esté. “Robert no está loco. Él solo necesita mantenerse en su camino”, señaló para defender las acciones del personaje que interpreta debido a las luchas que atraviesa. 

Al final de la primera temporada, Robert se encuentra decepcionado al descubrir una traición y resulta gravemente herido durante un tiroteo en el club que deja su destino en suspenso. Esa incertidumbre sobre el futuro de su papel en la serie hizo que la creación del personaje fuera un poco incierta para el puertorriqueño, pero también le permitió crecer como actor. “Leí el guion y pensé: ¡Dios mío! ¿Voy a morir?’. No lo sabía. Eso para mí era constantemente emocionante”. Añadió que en el proceso fue descubriendo los planes de la producción para su personaje. 

Ricky señaló que esta interpretación y la incertidumbre sobre su personaje han sido “un proceso de crecimiento y aprendizaje”. Compartió que la conexión personal con su personaje, así como las temáticas sociales que aborda la serie y su propia experiencia de vida, fueron para él “una especie de terapia”. “Para mí todo se trataba de sentir, de ponerme en sus zapatos y entender las cosas por las que él [Robert] ha pasado, que, como hombre, también yo he vivido”, añadió. 

El cantante concluyó diciendo: “Lidiar con el conflicto de la identidad sexual suena muy complicado, profundo y pesado [y pareciera algo del pasado], pero los hombres hoy en día todavía enfrentan las mismas emociones, las mismas luchas”.