La primera semana de marzo, inició el rodaje de la película mexicana “Tijuana, todavía” en la ciudad de Tijuana, México. Se trata de una cinta LGBTQ+ dirigida por Gabriel Gutiérrez Morales, en su debut como director, y producida por Humberto Busto, quien además la protagoniza junto a Petr Filimonov. La producción inició tras la obtención de una de las cuatro becas de 2025 otorgadas por el Festival Internacional de Cine de Venecia a través del programa Biennale College Cinema.
Tijuana, todavía fue seleccionada de un total de 360 proyectos cinematográficos de todo el mundo postulados en el marco de la Biennale College Cinema. El proceso de selección eligió a 12 finalistas y concluyó con cuatro proyectos ganadores que recibieron una beca de 200,000 euros cada uno y tendrán un lugar reservado para su estreno durante la edición 2026 del prestigiado festival. Los otros proyectos ganadores son originarios de Italia, China y Estados Unidos.
De acuerdo con el medio CNN, la historia, desarrollada en Tijuana, narra el encuentro entre Maksim (Petr Filimonov), un joven ruso que huye de la persecución hacia las personas LGBTQ+ en su país buscando asilo en Estados Unidos, y Chava (Humberto Busto), un profesor mexicano gay de más de 40 que intenta navegar su identidad en el entorno conservador del norte de México. La pareja se conoce a través de una aplicación de citas y comienza una relación que obliga a ambos a confrontar sus propias máscaras.
Humberto, productor de la cinta, le dijo a CNN que uno de los objetivos de la película es cuestionar la forma en la que el cine queer ha representado el dolor. A diferencia de muchas películas LGBTQ+, Tijuana, todavía no busca reducir la experiencia queer al sufrimiento, sino indagar en cómo las heridas emocionales moldean el deseo. Además, busca explorar como las experiencias de rechazo, culpa o vergüenza influyen en la forma de en la que las personas se relacionan sexual y emocionalmente y romper con la representación dominante centrada en juventudes idealizadas.
El pasado domingo 8 de marzo, Gabriel, director de la cinta, publicó en Instagram las primeras fotos del rodaje donde se observan a los actores protagonistas en distintas tomas. En el pie de foto, el director escribió “Anoche cerramos la primer semana de rodaje y para celebrarlo les invitamos a conocer a Chava y a Maksim.” El cineasta también señaló en la publicación que seguirán compartiendo más detalles de la producción para contagiar al público su emoción por la película.
En una conversación con el medio LatAm cinema, la dupla de director y productor habló sobre el proceso creativo de la película. Compartieron que fue desarrollada con la intención de indagar en las paradojas del colectivo LGBTQ+, ampliar el espectro del cine LGBTQ+ en la región y abordar narrativas transversales al colectivo como la migración. Humberto, su productor, señaló: “El tema que abordamos con el desplazamiento forzoso de personas queer en Rusia por violencia estatal me afecta muy profundamente como persona LGBTIQ+”.
Los creadores compartieron que la idea de la cinta nació durante un encuentro en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato 2024. Al año siguiente, inscribieron el proyecto en el programa Biennale College-Cinema,un esquema de financiamiento para la producción de primeras y segundas producciones de bajo presupuesto, y recibieron una de las cuatro becas que el programa entrega anualmente. Las cláusulas del programa estipulaban el inicio del rodaje en el primer trimestre del año y la presentación de la película en la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia en septiembre de 2026.
Gabriel le contó a LatAm cinema que durante el inicio de la guerra en Ucrania se enteró de la llegada de muchos rusos a Tijuana intentando cruzar a Estados Unidos. Esta situación, sumada a la concepción de Tijuana como un lugar de transición en el imaginario colectivo, jugó un rol fundamental para crear una historia de intimidad y apropiación de la ciudad fronteriza. El cineasta recalcó que Tijuana tiene una importancia central dentro de la historia y que la historia exige replantear las ideas que se han construido en torno a la ciudad mexicana.
Al hablar sobre la película con Forbes México en diciembre de 2025, Humberto compartió su gran emoción por realizarla. Señaló que, además del hecho de que el proyecto fuera reconocido y elegido por el programa de un festival de cine tan prestigiado como La Biennale di Venezia, el premio cuenta con un plan de entrenamiento de principio a fin para el desarrollo de la producción, realizado a través de mentorías con tutores de primera línea.
El actor y productor añadió que, en línea con el objetivo de la productora “FOSFO”, de la que forma parte, la cinta busca continuar dándole visibilidad a las historias de las personas queer. “Tenemos la posibilidad de compartir con la audiencia la complejidad y peculiaridad que significa que seamos LGBT. Así podemos acercarnos a un público más amplio para dejar de ser solamente un mecanismo de inclusión y convertirnos en una representación real de nosotros como personas […] Creemos que ese sí es un mecanismo que puede generar mucha mayor empatía en estos tiempos que podrían tornarse muy difíciles”, declaró.
