Cuando el catolicismo y la identidad no binaria se unen: Damian Terriquez y Luke Lowrey se casan en México en una boda tradicional  

Le actor estadounidense, Damian Terriquez, más conocide por su papel en la serie de Netflix “Glamorous”, y el actor y comediante estadounidense, Luke Lowrey, mejor conocido por su participación en la serie “American Horror Story”, se casaron en Puebla, México, el pasado 24 de enero. Sin embargo, no fue hasta este miércoles 4 de febrero que compartieron fotos y una declaración conjunta sobre su boda en exclusiva para el medio Out. 

Damian y Luke se casaron en el Hotel Quinta Real de la ciudad de Puebla en una ceremonia organizada con la finalidad de reconocer y celebrar la cultura mexicana. En una entrevista para el programa The Q Agenda publicada en diciembre de 2025, Damian declaró que se identifica como una persona católica y que quería que su boda fuera una boda católica porque esa es su idea de las bodas. 

De acuerdo con la declaración publicada, el evento contó con la presencia del cardenal Robert McElroy, de San Francisco, California, para bendecir a la pareja. La pareja señaló que la selección de una boda tradicional mexicana obedece a las raíces mexicanas de Damian. La declaración también agradece a los familiares, los amigos íntimos y los organizadores por hacer posible la versión del final feliz de la pareja. 

Fuente: www.out.com

La fiesta de matrimonio fue organizada por Pamela Cano y fotografiada por Ildefonso Gutiérrez. Para la ceremonia, Damian usó un vestido de novia de Milla Nova, una blusa y velo de encaje francés Chantilly hechos a medida y zapatos de Gianvito Rossi. Lowrey llevó un traje de mariachi hecho a medida por Jorge Tello con botas de la firma francesa YSL.

Además de las hermosas fotos, la pareja también compartió con Out una declaración conjunta sobre la boda. A continuación, se muestra una traducción libre de la declaración publicada: 

El proceso de planificación, aunque a veces agotador, siempre se centró en la experiencia que queríamos que tuvieran nuestros invitados. Queríamos dar la bienvenida a nuestros amigos y familiares a nuestro pequeño mundo, uno moldeado por nuestro amor mutuo, nuestro amor por la ciudad y las tradiciones con las que Damián creció. Desde la música de mariachi que llenó el patio durante la hora del cóctel hasta una presentación sorpresa de la Banda abriendo la pista de baile con El Sinaloense, la boda no solo se celebró en México, sino que fue una representación de ello.

Más que nada, se trataba de demostrar que a veces, con mucha suerte, encuentras a alguien que encaja en tu vida tan completamente que nunca quieres dejarlo ir.

En un tono más personal, fue increíblemente significativo compartir una versión tan idealizada de un final feliz, especialmente en una comunidad donde se les hace creer a las personas constantemente que sus vidas no culminarán en hitos tradicionales. Si bien nuestras familias elegidas siempre han estado presentes y nos han apoyado, fue especialmente conmovedor estar rodeados de familiares que, en teoría, podrían discrepar de una celebración como esta. Desde tías abuelas de casi 90 años hasta sobrinos de 3 años, desde católicos mexicanos ultrarreligiosos hasta amigos del mundo del espectáculo, nos acompañaron personas que nos aman tan profundamente como nosotros nos amamos.

El matrimonio no es para todos, pero para quienes lo desean, esperamos haber demostrado que se puede tener todo. Estamos profundamente agradecidos con todos los que hicieron que el fin de semana fuera lo que fue: nuestras organizadoras Pamela, Ana y Jessie; nuestros increíbles proveedores; el cardenal McElroy por su bendición; y cada persona que participó. Nos sentimos honrados de haber compartido este día con ellos, y con cualquiera que ahora decida recordarlo con nosotros.

Fuente: www.out.com

Independientemente de las creencias individuales que cada uno tengamos, nos llena de alegría saber que todas, todos y todes podemos tener un final feliz y tenemos la oportunidad, en caso de que queramos casarnos, de realizar la boda de nuestros sueños. Incluso, si eso incluye una celebración religiosa ¡Felicidades y mucho éxito al nuevo matrimonio!