El pasado 1 de enero, el futbolista profesional japonés retirado Marumi Yamazaki hizo público a través de Instagram que se identifica como un hombre trans. La noticia fue compartida a través de un post muy sincero y junto fotos adorables de su reciente boda con su esposa, de quien no declaró la identidad, pero describe como una “mujer realmente maravillosa”.
En su publicación, el futbolista que jugó durante 13 años en la liga profesional femenil de Japón escribió: “[Desde hace algún tiempo,] he cambiado mi género en mi registro familiar a hombre y me casé con una mujer realmente maravillosa. La razón principal por la que me retiré del fútbol fue para hacer este sueño realidad.”
En Japón, cambiar de género legal requiere cirugía de reasignación de sexo y no estar casado en el momento del proceso. Al respecto, Marumi señaló: “Por supuesto, cambiar mi género requiere un tratamiento, lo que lleva tiempo, y teniendo en cuenta mi edad y la de mi pareja, siento que ahora era el momento perfecto”. Añadió que no había planeado compartir su transición públicamente. Sin embargo, espera que la noticia “amplíe las perspectivas, sea una guía o dé coraje y esperanza a alguien”.
Durante su carrera, Marumi jugó para la Selección Nacional Femenil Japonesa y formó parte de equipos japoneses locales y de primera división dentro del futbol nacional. Como estudiante de preparatoria, inició su carrera como futbolista en el equipo local AS Elfen Sayama FC en 1990. Tras terminar la preparatoria, inició su trayectoria en la liga profesional de futbol femenil de Japón con el equipo Albirex Niigata en 2009.
Posteriormente, en 2016, se unió al equipo AC Nagano Parceiro, entre 2018 y 2020, formó parte del JEF United Chiba y, a partir del 2021, fue miembro del Omiya Ardija Ventus. Todos estos últimos equipos forman parte de la liga femenil de futbol profesional de Japón. Finalmente, Marumi se retiró en 2023.
Un gran reconocimiento a Marumi por la valentía para vivir su verdad en un país cuyas leyes aún representan retos y restricciones para las personas trans y cuyos gobiernos conservadores aún no reconocen los derechos de las diversidades sexuales fuera de las normas heterosexuales.
