Jesse Kortuem, jugador de hockey en la vida real, se declaró gay públicamente y atribuyó su confianza para vivir abiertamente a la exitosa serie de jugadores de jockey Heated Rivalry. El pasado 14 de enero, el deportista estadounidense compartió en su cuenta de Facebook un largo mensaje en el que explicó su trayectoria dentro del hockey y su decisión de salir finalmente del clóset: “Me di cuenta de que finalmente ha llegado el momento de compartir un viaje que había guardado en secreto durante mucho tiempo.”
En su publicación, Jesse escribió: “Para muchos jugadores de hockey, el sonido de los patines al deslizarse sobre ese hielo fresco es simplemente parte normal del calentamiento antes de un partido o entrenamiento. Pero para mí, es el sonido de un lugar donde sentí que tenía que esconderme […] Soy una persona reservada. Quienes me conocen mejor saben que no comparto mucho o nada públicamente en redes sociales, pero últimamente, algo ha despertado en mí (sí, gracias a #HeatedRivalry).”
“Al crecer como el menor de cuatro chicos en el estado del hockey (Minnesota), el deporte y la competición no eran solo lo que hacíamos. Eran quienes éramos. De adolescente, para mi yo más joven, mi identidad jamás podría revelarse. No creía que esos dos mundos pudieran ocupar a la misma persona y mucho menos al mismo vestuario. Salir del armario en la década del 2000 no parecía una opción, especialmente con tan poca representación positiva en los medios de comunicación en ese momento, y habría sido un desastre social en una escuela secundaria tan grande”, señaló en su publicación.
“Años después, mientras vivía en Nueva York y Atlanta, volví a la pista de hielo jugando a un alto nivel. Aunque ya había salido del clóset ante mucha gente de mi entorno, seguía sin atreverme a salir del armario del todo en mis equipos de hockey para adultos. Por fuera, era siendo un jugador de élite. Por dentro, seguía siendo ese niño de Minnesota que se escondía […] Pasaba todas las semanas en el vestuario con chicos a los que respetaba, pero seguía sin sentirme lo suficientemente seguro como para decirles quién era en realidad. Incluso cuando la conversación giraba en torno a esposas, familias o citas, cambiaba de tema rápidamente. Si llegaba el momento, simplemente les decía que estaba soltero, incluso cuando salía con alguien.”, añadió.
El deportista también confesó que su proceso de aceptación ha sido largo y complicado y que la falta de representación en el deporte lo mantenían con miedo a perder su carrera si salía del clóset. Contó que, en 2017, se inscribió de último momento en el “Sin City Classic”, el evento deportivo gay más grande del mundo que se celebra anualmente en Las Vegas, como último recurso por reconciliar estas dos mitades de su vida. “Estaba listo para quedarme en el clóset como un jugador heterosexual para siempre, o peor aún, dejar los patines para siempre.”, señaló.
En su mensaje, Jesse también agradeció al Cutting Edges Hockey Club, un club de hockey LGBTQ+ con sede en Vancouver, Canadá, en el que juega desde inicios de enero. El deportista terminó su publicación con un mensaje para los deportistas que siguen en el clóset o están buscando su lugar en el deporte: “Quiero que sepas que hay esperanza y no estás solo. Hay una vida y una profunda felicidad esperándote en tu camino. Vas a superar esto y va a estar bien.”
Posteriormente, en una declaración para la revista Out, Jesse declaró: “Sé que muchos hombres homosexuales y que no han salido del clóset en el mundo del hockey están sufriendo un duro golpe por el éxito de Heated Rivalry. Nunca en mi vida imaginé que algo tan positivo y amoroso pudiera surgir de un deporte tan masculino […] Estoy sumamente agradecido por todos los comentarios positivos que he recibido de mis antiguos compañeros de equipo y de mis compañeros de la escuela secundaria.”
Si bien el deportista nunca compitió en la Liga Nacional de Hockey (NHL), jugó como defensa y centro en varias ligas locales. Su pasión por el hockey lo mantuvo con miedo a salir del clóset durante años, pues es consciente de la homofobia persistente en este deporte y ha confesado que temía que su declaración pública cambiara no solo la dinámica dentro de la cancha, sino también su relación con sus compañeros y su permanencia en el deporte.
Al igual que Jesse, otros deportistas LGBTQ+ a nivel internacional y de distintas disciplinas han declarado sentirse inspirados y representados por la serie de Jacob Tierney. Esa es la importancia de la representación, pues, incluso cuando es ficción, la oportunidad de ver tu vida reflejada en la pantalla y saber que tu historia es visible puede motivar la decisión de vivir sin la necesidad de ocultar total o parcialmente quién realmente eres.
