Este 26 de marzo, HBO Max publicó el primer tráiler de su muy anticipada adaptación televisiva de gran presupuesto de los exitosos libros de J.K. Rowling, Harry Potter. El proyecto fue anunciado en enero de 2021 como una producción que abarcaría una década y que buscaba ser más fiel a los libros que la saga de películas. La preproducción y selección del elenco comenzó en 2024 y, en 2025, comenzó el rodaje. De acuerdo con el tráiler, su estreno será el 25 de diciembre de 2026.
Durante las primeras horas de su publicación en las redes sociales de HBO Max, el tráiler acumuló millones de interacciones. Nada sorprendente considerando la gran comunidad de aficionados de los libros y películas previas. Sin embargo, hay algo que no podemos ignorar en lo que probablemente será otro gran éxito financiero para la plataforma multimedia: gran parte de las regalías sobre esta serie serán destinadas a minar o eliminar los derechos de la población trans.
Al inicio de las producciones televisivas basada en libros, los autores y reciben pagos por el derecho a usar su propiedad intelectual y, en muchos casos, regalías adicionales si estas son exitosas. Dependiendo del contrato, es muy común que cada temporada adicional les generen nuevos ingresos. En el caso de la serie de Harry Potter, la autora también es productora por lo que recibirá ingresos adicionales al uso de la propiedad intelectual. Además, el éxito de las producciones muchas veces promueve la compra de más libros y motiva nuevas ediciones y traducciones, generando ingresos directos.
Nada en contra de que los autores obtengan beneficios con el éxito de su obra, pero, en este caso, hay evidencia suficiente para afirmar que el enriquecimiento de J.K. Rowling se traduce en financiamiento en contra de los derechos de las personas trans que, de forma más general, significa reducir los derechos humanos. La autora británica se ha posicionado desde hace años en contra del reconocimiento de la identidad trans, ha promovido discursos transfóbicos e, incluso, financia un fondo privado “J.K. Rowling WOMEN’S FUND” dedicado al litigio de acciones que buscan excluir a las personas trans de los espacios públicos.
Desde 2019, Rowling se ha visto envuelta en polémicas por sus opiniones que enfatizan el sexo biológico sobre la identidad de género. Aunque ha afirmado que respeta el derecho de las personas trans a vivir auténticamente, se ha opuesto abiertamente a garantizar los derechos de las personas transgénero, citando preocupaciones con respecto a los espacios de un solo sexo y la protección de las mujeres. Sus opiniones han provocado críticas de organizaciones por los derechos LGBTQ+, defensores de derechos humanos y desacuerdo con sus colaboradores.
Entre las figuras públicas que han mostrado desacuerdo con la postura de Rowling se encuentran los propios actores protagonistas de las películas de Harry Potter, Daniel Radcliffe, Emma Watson y Eddie Redmayne. Los actores han expresado abiertamente que no apoyan la postura de Rowling y que reconocen a las mujeres trans como mujeres. Rowling, por su parte, respondió diciendo que jamás los perdonaría por aliarse con un movimiento empeñado en erosionar los derechos de las mujeres, tan duramente conquistados.
Como defensa, la autora ha declarado que sus opiniones están marcadas por sus experiencias personales con la violencia doméstica y sexual y que cree que está luchando contra un movimiento misógino. Ha afirmado que no le importa su legado y que no se siente intimidada por las críticas. Y, al igual que su postura le ha generado críticas, también ha encontrado apoyo en movimientos feministas transexcluyentes y grupos conservadores que comparten su opinión transfóbica.
Harry Potter ha sido el parteaguas en la carrera de la autora de 60 años. Con 7 libros publicados entre 1997 y 2007, la historia del joven mago se ha traducido a 84 idiomas y ha vendido más de 600 millones de copias en todo el mundo, generándole una fortuna y reconocimiento global a su autora. De forma paralela, ha recibido regalías de la creación de contenido digital como las películas y los videojuegos e ingresos por el uso del nombre en parques temáticos y la venta de productos.
En 2025, Forbes estimó la fortuna de Rowling entre 1,200 y 2,000 millones de dólares estadounidenses, con un ingreso anual aproximado de 80 millones por regalías relacionadas con la franquicia de Harry Potter. Durante la última década, la autora ha sido considerada una de las escritoras con mejores ingresos del mundo y su fortuna sigue incrementando con cada nuevo proyecto que use el nombre de Harry Potter. Con cada libro comprado, con cada película vendida y con cada reproducción de los capítulos de su nueva serie, la autora adquiere más poder económico.
Con esta información disponible, es importante plantearnos preguntas ampliamente abordadas, pero muy vigentes en la actualidad ¿podemos separar al autor de su obra? ¿dónde inicia y termina nuestra responsabilidad como consumidores de contenido? ¿es más grande la nostalgia por la saga que el compromiso con la lucha de los derechos de las personas trans y, en última instancia, los derechos humanos? Te leemos en los comentarios.
