Tim Curry, actor británico que saltó a la fama en los años 70 como la extravagante estrella de la parodia teatral “The Rocky Horror Show” y su versión cinematográfica “The Rocky Horror Picture Show” (El show de terror de Rocky), falleció el martes 25 de agosto en Los Ángeles. Aunque no se dio a conocer de la causa del fallecimiento, el actor había sufrido diversos problemas de salud tras sufrir un derrame cerebral en 2012. De acuerdo con Variety, tenía 80 años.
Aunque fue un actor y cantante versátil con una larga lista de actuaciones, su papel más conocido fue su interpretación del malvado Dr. Frank N. Furter en la obra de comedia musical creada por el compositor, dramaturgo y actor Richard O’Brien y la película derivada dirigida por Jim Sharman. Su personaje tanto en la película como en la obra de teatro se presenta a sí mismo como “Un travesti dulce de Transexual, Transilvania”, lo que lo convirtió en un símbolo de la historia queer.
Tim interpretó el personaje por primera vez en los teatros de Londres a las órdenes del director Jim Sharman. Posteriormente lo llevó a los teatros de Los Ángeles y Nueva York y lo trasladó a la gran pantalla en la película de Sharman de 1975. Aunque inicialmente fue un fracaso, la película se convirtió en una obra de culto en los años posteriores. De esta forma, la trayectoria del actor quedó marcada para siempre por su papel del científico loco extravagante ataviado con un corsé.
El actor inició su trayectoria como actor teatral en Londres en 1968. Sin embargo, la obra que lo lanzó al estrellato en el teatro y después lo hizo mundialmente conocido con la adaptación al cine fue Rocky Horror. Sobre su interpretación del Dr. Frank N. Furter, Tim señaló en una entrevista realizada en Londres en 1975: “Parecía algo pasajero. Me preocupaba que, si tenía éxito, resultara difícil deshacerme de esa imagen. Pero, en realidad, siempre he pensado que no valía la pena hacerlo si no se corría un riesgo.
The Rocky Horror Picture Show se estrenó en agosto de 1975 en Londres y en septiembre/octubre de 1975 en Estados Unidos. Aunque la película fue retirada de las salas de cine comerciales estadounidenses apenas unos días después de su estreno debido a la poca asistencia y a críticas que la consideraron exagerada y escandalosa, el año siguiente comenzó a proyectarse en los cines de medianoche de Nueva York y se siguió proyectando en algunos cines hasta la actualidad. Hoy en día, tiene el récord de proyección ininterrumpida en cines más larga de la historia con 50 años en cartelera.
Además, en los años siguientes se convirtió en una obra de culto. La cinta dio origen a una subcultura de personas que se vestían y se maquillaban como sus personajes para asistir a las funciones de medianoche regularmente. La perseverancia y familiaridad de los espectadores dio origen al surgimiento de las funciones interactivas, donde los asistentes le hablaban a los personajes en la pantalla y llevaban objetos cotidianos para simular o interactuar físicamente con lo que sucedía en la película.
Estas funciones de medianoche se convirtieron en un espacio seguro y libre de prejuicios, especialmente para las comunidades marginadas y LGBTQIA+. El ambiente dentro de las salas de cine permitía celebrar la libertad sexual, la androginia y la extravagancia. Lo que empezó como bromas aisladas en un cine de Nueva York se estandarizó en una especie de manual de culto masivo replicado hasta el día de hoy en cines de todo el mundo.
Tal vez sin ser completamente consciente de su impacto, Tim Curry interpretó un personaje en las producciones de Rocky Horror que fue un referente para generaciones LGBTQIA+. La imagen del Dr. Frank N. Furter se convirtió en un símbolo de libertad y expresión de género que desafiaba las convenciones sobre el binarismo sexual de su época. Hace más de 50 años, el actor visibilizó a un sector de la sociedad que vivía y sentía fuera de las normas tradicionales. En las décadas siguientes, ese sector convirtió a su personaje en un ícono que mantendrá su memoria.






