Este 2026, el cine LGBTQ+ mexicano vuelve a ocupar el centro de la conversación nacional. “En el camino”, el largometraje más reciente del director David Pablos, se convirtió en la película más nominada de la 68.ª edición de los Premios Ariel que anunció a sus nominados el pasado 8 de julio. Con 13 nominaciones, incluida la de Mejor película, la producción se convierte en la principal favorita de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC).
La cinta competirá por los máximos reconocimientos de la noche, entre los que se encuentran categorías como Mejor película, Mejor dirección para David Pablos y Mejor actor para Osvaldo Sánchez. Además, la producción está nominada en categorías técnicas y artísticas que reflejan el amplio respaldo que ha recibido dentro de la industria cinematográfica mexicana. Entre estas categorías destacan Mejor diseño de arte, Mejor edición, Mejor fotografía y Mejores efectos visuales.
Este reconocimiento marca un nuevo logro para una producción que, desde su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Venecia 2025, ha cosechado un gran número de reconocimientos internacionales. Durante su paso por Venecia, En el camino obtuvo el premio principal de la Sección Horizonte y el León Queer, uno de los galardones más prestigiosos del cine LGBTQ+ en festivales internacionales.
La película sigue a Veneno, un joven que sobrevive ofreciendo servicios sexuales en una parada de tráileres cercana a Ciudad Juárez. Su vida da un giro cuando conoce a Muñeco, un camionero reservado con quien inicia un viaje hacia Saltillo. Lo que comienza como un trayecto de supervivencia se transforma en una historia de amor marcada por la persecución, la violencia del crimen organizado y los fantasmas del pasado.
Lejos de construir un romance idealizado, la película sitúa la intimidad entre dos hombres en un contexto de extrema vulnerabilidad social, explorando temas como la precariedad, la masculinidad y la violencia que atraviesa las carreteras del norte de México. Sin convertir la orientación sexual en el conflicto central del relato, la película sitúa el romance queer dentro de un universo marcado por la violencia estructural, donde el afecto y la ternura se convierten en actos de resistencia.
La distinción que recibe En el camino representa también un momento significativo para el cine queer nacional. Durante la última década, películas como “El baile de los 41”, “Te llevo conmigo” o “La arriera” contribuyeron a ampliar la representación de personajes LGBTQ+ en el cine mexicano. Sin embargo, pocas producciones habían alcanzado el nivel de consenso crítico y reconocimiento institucional que ahora consigue la obra de David Pablos.
La nueva cinta también consolida la trayectoria de David Pablos como uno de los cineastas mexicanos más importantes de su generación. Desde “Las elegidas” hasta “El baile de los 41”, el director ha explorado personajes marginados y relatos profundamente humanos, combinando una mirada social con una puesta en escena de gran sensibilidad. La película fue además coproducida por Diego Luna, cuya participación reforzó el perfil internacional del proyecto y facilitó su circulación por festivales de alto prestigio.
Las 13 nominaciones que recibió En el canino son:
- Mejor película
- Mejor dirección (David Pablos)
- Mejor actor (Osvaldo Sánchez)
- Mejor coactuación masculina (Mariano López Sosa)
- Mejor revelación actoral (Víctor Miguel Prieto Simental)
- Mejor diseño de arte (Belén Estrada)
- Mejor edición (Jonathan Pellicer)
- Mejores efectos visuales (Jorge Palma Bermúdez)
- Mejor fotografía (Ximena Amann)
- Mejor guion original (David Pablos)
- Mejor maquillaje (Adam Zoller)
- Mejor música original (Andrea Balency-Bearn)
- Mejor vestuario (Felipe Criado)
Las 13 nominaciones al Ariel no solo reconocen la calidad cinematográfica y artística de la obra, sino que reflejan el creciente espacio que las historias LGBTQ+ han conquistado dentro del cine mexicano contemporáneo. Este hecho demuestra que el cine LGBTQ+ mexicano ya no ocupa un lugar periférico dentro del arte nacional, sino que forman parte del corazón de la conversación cultural del país.
